viernes, 14 de septiembre de 2012

Cuento Corto 1#



El hombre entro en la habitación en silencio, cerro la puerta que omitió un rechinido escalofriante y tomo asiento frente al loco.
Ambos estaban callados, ninguno se atrevió a romper el silencio hasta que el señor López recordó cual era su deber.
-¿Como llegaste acá?-pregunto sin esperar una respuesta inmediata, el loco disintió.
-Ezequiel, contáme no voy a decir nada-
Lentamente y perturbante Ezequiel levanto la mirada y encontró los ojos negros del señor López. Lamio sus secos y crujientes labios antes de modular una palabra y trago saliva.
-si Queres saber como llegue acá tengo que empezar desde el principio- el señor López abrió los ojos algo sorprendido de la calma con la cual hablaba Ezequiel, parecía un hombre completamente cuerdo.
Ezequiel prosiguió.
-Me crie en la calle, desde pendejo. ¿No elegí esta vida sabes? Muchos piensan que si pero la verdad es que uno no quiere esto.-
-Mi mamá era puta o una trabajadora amigable como algunos le dicen-
“-Ezequiel te dije que cuidaras a tu hermana ¿No ves que esta llorando? Me cago en diez no se te puede pedir nada-“
-Mi papá fue cliente de Pato, Pato le decía a mi mamá que se llamaba patricia, al igual que el papá de Estela mi hermana menor-
“-Ezequiel haceme el favor de cortarla con la televisión y venir a hacer la tarea-
-Para que esta jugando boca- excuse”
-Ahora que lo pienso mi vieja siempre quiso que estudiara para tener una buena vida y nunca lo valore-
-Para. ¿Cuántos años tenés?-
-18-
-Vos no sos ningún loco Ezequiel. ¿Que haces acá?-
-para que te termino de contar-
-Al principio no me quejaba, no vivíamos en un barrio muy lindo pero por lo menos teníamos casa, igual las cosas cambiaron cuando mi mamá se enfermo-
“-Ezequiel deja la pelotita un rato y pásame los cigarrillos- me pidió con voz áspera
-La mamá de Lucas dice que el cigarrillo hace mal, por eso ella fuma sus propios cigarrillos, tiene una yerbita especial-
Pato soltó una risa forzada-haceme caso Eze la mamá de Lucas no debe saber ya ni como se llama-“
-Lucas fue mi primer amigo de verdad, su mamá no era puta pero su papá se ponía violento muchas veces-
“-Para mi que tendrías que dejar de fumar, para mi que por eso toses tanto-
-es una pavada, no es por el cigarro, igual prométeme que nunca lo vas a probar-
-bueno-“
-tenia 11 cuando mi mamá se murió, el doctor me dijo que por una enfermedad llamada SIDA. Yo me quede a cargo de Estelita, nos mandaron a una casa hogar-
-todo el tiempo venia gente muy amable que traía juguetes sin piernas, ropa con agujeros y paquetes de comida-
“-Estelita comete todo que no sabes cuando volvemos a comer-le decía siempre, nunca nos faltaba la comida pero se lo creía.”
-A los 12 nos sacaron a mi y a Estela y nos llevaron a una casa donde supuestamente vivían unos tíos lejanos nuestros, cerca de la villa-
“-¡Ezequiel! ¡Me quiero ir de acá! ¡Ezequiel el señor me quiere tocar!-
Me levante rápido y guarde todas mis cosas en una mochila
-Estelita vos quedáte conmigo pase lo que pase- la agarre fuerte del brazo y salí corriendo por el pasillo. Corrí tan rápido que en menos de media hora ya había llegado a la oficina donde trabajaba el señor que siempre nos hacia preguntas dos veces a la semana.”
-Como usted, nos hacia preguntas igual que usted-
-seguíme contando-
-permanecimos en la casa hogar durante 2 semanas más y llego Lucas-
“-y lo mismo de siempre, se pusieron a pelear pero me parece que esta vez se puso feo, llegue de jugar a la pelota y estaba la policía me trajeron acá, me dijeron que era temporal hasta que mi mamá se mejore-“
-mentira, puras mentiras nos decían, la mamá de Lucas no se mejoro nunca, se murió a los pocos días y ahí fue cuando Lucas empezó a drogarse. Y fue cuando yo empece a probar-
“-Salí de acá Estela, estamos haciendo cosas importantes, andate-“
-Nunca le rompí la promesa a mi mamá, nunca fume cigarrillos, aspiraba Poxiran o le robaba marihuana al viejo de la esquina que siempre estaba re fumado-
-A los 13 se llevaron a mi hermana, todavía hoy no se donde esta pero se que esta bien, a esa edad me escape de la casa con Lucas, nos dimos cuenta que nadie nos iba a querer asique nos fuimos, por ahí dormíamos en plazas y por ahí debajo de los puentes, los veranos no pasaba nada pero el invierno se sufría bastante-
“-Guacho mira lo que conseguí- me dijo Luquitas
-¿que cosa?- El Lucas saco un arma de su bolsillo y me la mostro rápido
Abrí bien los ojos cuando la vi
-¿sabes lo que vamos a hacer con esto?-“
-Le robábamos a cualquiera y cualquier cosa, al principio era plata y celulares pero después empezamos a robar por diversión seria la palabra más adecuada-
-por ahí nos agarraban y por ahí no, lo mismo no nos podían hacer nada porque éramos menores de edad, era perfecto.-
“-Esa de ahí-me dio la orden Lucas, nos pusimos detrás de ella y la tiramos al piso de a poco, le sacamos todo y la toqueteamos un poco,-“
-¿tenían 15 años nomas y ya andaban drogándose robando y durmiendo en la calle?-
-como te dije, uno no elige esta vida-
-con la plata que me ganaba vendiendo las cosas robadas me compraba droga. La primera chica que me gusto me encontró tirado en un callejón, era 2 años más grande que yo, que rica que estaba.-
“-¿Cómo te llamas?- me pregunto con voz de ángel
-Eze-le respondí aturdido por la belleza
-¿Tenés algo?- le pase mi faso y le pego una chupada increíble, después suspiro al mismo tiempo que soltaba humo
-yo me llamo Bero-“
-El Lucas estaba re celoso, ni me hablaba cuando me ponía sentimental y hablaba de ella. Nos convertimos en amigos inseparables. El Lucas y yo robábamos y Bero se encargaba de comprarnos la bebida, a pesar de que teníamos 16 teníamos todavía cara de pendejos asique por ahí no nos vendían.-
-Bero fue la única mujer que ame.-
-¿Que paso con Verónica’?-
-Berenice-
-¿Qué?-
-Se llamaba Berenice pero le gustaba que le dijeran Bero-
-bueno… ¿Qué paso con Bero?-
-¿escuchaste el dicho, los que se pelean se aman? Bueno Lucas y Bero se peleaban bastante-
“-No quería que lo supieras asi-“
-a los 17 empece a laburar en la feria, en una pescadería.-
-y entonces, ¿Cómo terminaste acá?-
-El otro día me lo encontré al Lucas-
-¿y que paso?-
-¿te acordás que teníamos un arma?-
-sí-
-le dispare-